domingo, 14 de junio de 2009

¡Tu salón NO es seguro!

El pasado miércoles (10-06-09) ocurrió un incidente que debe llamarnos a la reflexión.

Durante el desarrollo de una clase, una lámina protectora de las lámparas -llamadas "punta de diamante"- se soltó y cayó planeando hasta aterrizar en el ojo de uno de nuestros compañeros de 5to de sociología. Al suceder esto, acudieron a la enfermería de la universidad, donde les recomendaron que fueran al centro asistencial más cercano porque en Santa Inés no los iban a poder ayudar. Además, les informaron que las ambulancias no llegaban a la UCAB, por lo que sus propios compañeros deben servir de medio transporte. Así tuvo que ser. Mientras llegaban al lugar, se preguntaban si el seguro estudiantil iría a funcionar –ninguno de ellos tenía una tarjeta de crédito que pudiese cubrir los gastos clínicos– aunque estaban siendo respaldados por la profesora de la materia -presente al momento de ocurrir el accidente-, quien estaba realizando las averiguaciones respecto al seguro, dado que nadie de la universidad podía darles certeza acerca de cómo funcionaba éste.

Finalmente fue atendido. Le sacaron el pedazo de lámina que aún permanecía en su ojo. El diagnóstico: parte de la córnea rayada. Le mandaron 10 días de reposo.

Lo anterior por supuesto que no tiene ni la intensidad, ni el dolor, ni el estrés que generó esa situación. Es sólo un relato. Un relato que pudo haber estado contando lo que te sucedió a ti dentro de la universidad.

Aparte de la crítica que se le puede hacer a la UCAB por no mantener en buen estado las instalaciones, creo que es más importante recalcar que no hay procedimientos acerca de qué hacer cuando acontece una situación como esta. Y yendo más allá de procedimientos que tengan por escrito qué hacer, también es importante que exista un lugar de atención primaria más eficiente que nuestra enfermería –que cierra de 1:00pm a 2:00pm y que no labora en turno nocturno– además de medios de transporte para el traslado a un centro asistencial que pueda resolver la situación, en dado caso de que Santa Inés no pueda atenderlo.

A partir de que sucedió este hecho, los estudiantes de 5to de sociología organizaron una protesta pacífica, alertando acerca de lo inseguro de las aulas y acerca de la falta de respuestas institucionales. Así, se negaron a seguir recibiendo clases en su salón, por lo que, desde el jueves 11, su nueva aula se convirtió en el pasillo techado frente a la planta baja de módulo 3. También colocaron mensajes por la universidad, que luego fueron removidos por el GAP (Grupo de Apoyo Estudiantil) por órdenes de Servicios Generales, esto porque las hojas no estaban selladas por el Decanato de Desarrollo Estudiantil. ¿Por qué la misma medida no se tomó cuando el Movimiento Estudiantil empapeló la universidad cada vez que así lo quiso? ¿Son acaso menos importantes las críticas internas que buscan mejorar nuestra universidad, que las protestas para tener un mejor país?

Reflexionemos. Esto le sucedió a un estudiante de nuestra escuela. Pudiste haber sido tú. No esperemos a que las cosas nos caigan encima para actuar.


Alejandro Albánez Rivas

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